La posada nace gracias a la rehabilitación de un antiguo caserón, cuya construcción data del siglo XIX, y que busca mantener intacta la esencia tradicional del mismo y de la arquitectura que existe en el sur de esta tierra.
Fachada del edificio, elaborada con piedra. El interior conserva la madera como soporte en vigas verticales y en el techo.
Número de habitaciones: 11 (6 dobles y 5 triples)
Número de habitaciones adaptadas: 0

